Manuel Riesco, hombre fuerte de los empresarios agrícolas, tendría otra versión de los hechos. Su propia versión. También de sus consecuencias. "Esto es culpa absoluta del Gobierno, que sabiendo que este señor ha tenido 21 atentados y que se inicia un juicio el lunes, no lo tenía protegido como debía. Esto es una irresponsabilidad del Gobierno y nosotros, de una u otra manera, reclamamos y queremos decirlo públicamente: Si el Gobierno no actúa, vamos a tener que actuar nosotros para defendernos, pero no vamos a seguir aceptando esta desidia que está haciendo el Gobierno", amenazó Riesco, presidente del Consorcio Agrícola del Sur y quien visitó a Luchsinger en la Clínica Alemana de Temuco.
Tras sus polémicas declaraciones, otros dirigentes del agro suñero se sumaron a las críticas contra las autoridades. Incluso, advirtieron con recurrir a la “autodefensa armada” para defender sus fundos y haciendas. Otros, no dudaron en ponerle precio a las cabezas de los responsables, anunciando que ofrecerán millonarias recompensas a quienes entregaran información sobre su paradero. Es el caso de los dirigentes de la Sofo. "No podemos aceptar que no se respete la propiedad privada y estamos viendo alternativas para ayudar a que se esclarezca el atentado a Luchsinger", señalaría René Aravena, secretario general de la entidad gremial de la IX Región. La idea, digna del Far West, ya habría pasado de los dichos a los hechos. Cualquier dato, contactarse con la Comisión de Finanzas del organismo.
Sin embargo, la guinda de la torta llegaría el sábado 11 de junio. Ese día y a través de un llamado telefónico recibido en la Redacción del Diario Austral, una fuente que no se identificó sostuvo que el atentado incendiario que afectó a Luchsinger en la comuna de Vilcún, habría provocado la reactivación del llamado Comando Paramilitar Hernán Trizano. El mismo que había hecho su estreno en sociedad en la zona de Victoria, el 10 de junio de 2001, tras un beligerante comunicado recibido por el reportero de la radio Los Colonos de Victoria, Manuel Burgos. La nota había sido dejada, durante la noche, en el ingreso de la radioemisora y su contenido dejaría estupefacto al locutor.
"Estamos dispuestos a empezar una represalia contra los señores indígenas, en defensa de los agricultores, las forestales y las empresas hidroeléctricas… En vista que el Gobierno no ha hecho absolutamente nada para detener a los comuneros violentistas ni ha garantizado la seguridad de los agricultores... En virtud de esto, ya comunicamos nuestra constitución, para ir en apoyo de los que son atropellados, tenemos los medios y la gente en la Octava y Novena Regiones y no trepidaremos en efectuar ajustes de cuentas contra los terroristas mapuche, chilenos y extranjeros, que apoyan esta subversión", señalaban por entonces los paramilitares mallequinos.
El año 2001, supuestos ataques de comunidades mapuches contra el latifundista Daniel Lichtenberg Rilling, propietario del Fundo "El Temo" de Victoria, habrían motivado la creación de este grupo paramilitar, que reivindicaba con su nombre la figura del mítico mercenario italiano que azolaría los campos de La Araucanía a fines del siglo XIX, protegiendo a los colonos y dejando tras de si una estela de cruentos asesinatos contra mapuches. Cuatro años más tarde, los ataques contra otro descendiente de colonos suizos reactiva a los Trizano y, de paso, abre una nueva temporada de guerra sucia en zonas rurales de La Araucanía. "Nada es casual en política", me asegura Juan Pichún, werken de las comunidades en conflicto de Traiguén e hijo del lonko Pascual Pichun.
Mapuches flojos, torcidos... abusadores
En los últimos días, Luchsinger ha manifestado su voluntad de abandonar definitivamente la zona. ¿Retornará a Suiza, la tierra de sus ancestros?. Por el momento, le preocupa más bien que el Estado pague por todo lo que dice haber perdido. "Hemos hecho un esfuerzo de cien años en mi familia, hemos invertido y mejorado esto, después de que era un territorio inhóspito hoy es productivo, y quiero que se pague por esto". "No menos de 5 millones la héctarea". Sus actuales fundos Santa Margarita y San Miguel, suman en total casi 500 hectáreas. Negocio redondo, dicen los que saben, considerando que el precio por hectárea agrícola no supera en la región los 2 millones de pesos.
Pero no solo eso. Según Luchsinger, las pérdidas monetarias producto de los atentados sufridos en estos últimos cuatro años, bordearía la friolera de 800 millones de pesos. Exije, por tanto, que el Estado forme una comisión tasadora que evalúe el "potencial productivo y las pérdidas materiales", entre otros factores, y determine el costo que se le debiera pagar. "Yo quiero el precio justo", ha señalado el agricultor. "Yo ya no voy a vivir allá, ahora tengo que vivir en la ciudad, lejos del campo. La única solución es que el Estado se haga cargo de mi campo, que pague lo que vale y se transforme luego en desierto", señala. Y es que para Luchsinger, los mapuches no representarían otra cosa que una raza inferior, depredadora e intrínsecamente perversa.
"No es posible que entreguen tierras a mapuches.. va a ser una miseria absoluta, porque ellos no trabajan. No se va a resolver el problema, no van a dejar de ser miserables. ¿Usted ha visto cómo están los campos que les ha comprado el Estado a través de la Conadi? ¡No queda nada, ni un árcol parado, no producen nada!... El indio no ha trabajado nunca. El mapuche es un depredador, no tiene capacidad intelectual, no tiene voluntad, no tiene medios económicos, no tiene insumos, no tiene nada... El mapuche es ladino, es torcido, desleal y abusador", afirma sin escrúpulos, en una entrevista de antología publicada en la última edición de la Revista Qué Pasa. De políticas de Nuevo Trato, mejor ni hablar.
De los campos de Vilcún, es probable que Luchsinger terminé en Valparaiso. Suena fuerte en Temuco su postulación al Parlamento. Eso al menos ha señalado la prensa regional, que destaca la idea de la Unión Demócrata Independiente (UDI, derecha chilena) de postular al empresario como diputado por el distrito 50, de Temuco y Padre Las Casas. Si bien el mismo ha descartado su ingreso a la contienda electoral, fuentes de la colectividad lo han ratificado como uno de los posibles postulantes. Otro sería Alan Cooper, padre de Francisca Cooper (joven desaparecida en el Tsunami de Asia) y uno de los responsables del secuestro y posterior asesinato del Comandante en Jefe del Ejército, Rene Schneider, en octubre del año 1970. Todo un demócrata, según la UDI.
En la IX Región, la investigación judicial sobre los verdaderos responsable del atentado incendiario prosigue su curso. El fiscal nacional Guillermo Piedrabuena, en atención a la complejidad y gravedad de los hechos, resolvió hacer uso de la facultad establecida en el art.19 de la ley orgánica del Ministerio Público y designó al fiscal regional [s] Sergio Moya Domke, como fiscal especial para investigar el caso. Por estos días, los fiscales del Ministerio Público luchan porque se permita incorporar el último atentado contra Luchsinger como “prueba” extraordinaria contra la CAM. Una situación a todas luces irregular, atendiendo lo primario de la investigación y la inexistencia aun de eventuales sospechosos o responsables.
El juicio contra la CAM por “asociación ilícita terrorista” sigue también su curso. Tras un receso de una semana, este miércoles 22 de junio deberían reanudarse las audiencias en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco. Un primer juicio desarrollado en octubre de 2004 había declarado inocentes a todos los mapuches. Según los jueces, la falta de credibilidad de los testigos –entre ellos el propio Jorge Luchsinger y el ex ministro, Juan Agustín Figueroa-, lo contradictorio de sus testimonios, la falta de consistencia de sus relatos y lo irrelevante de la presentación realizada por determinados peritos, hacian imposible condenar por “terrorismo” a los 8 imputados. Los sucesos de Vilcún y la regreso de los Trizano, bien podrían cambiar ahora dicho veredicto a su favor .