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COLLECTIF POUR L'AUTONOMIE DU PEUPLE MAPUCHE ( CAPMA ) * Le CAPMA est un collectif autonome qui s'oppose radicalement à l'impérialisme, au colonialisme, au capitalisme et condamne toute forme d'exploitation, de discrimination et de domination.

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Mapuches y sus tierras, un problema ancestral



http://www.rnw.nl/es/espa%C3%B1ol/article/mapuches-y-sus-tierras-un-problema-ancestral#

El problema de las comunidades indígenas o pueblos originarios data de
mucho tiempo a la fecha. Ancestralmente se ha dicho que la situación
radica en la falta de propiedad que tienen estos pueblos por las tierras
que habitaron por siglos.

Por Eduardo Fernández Villa, desde Santiago de Chile

Es difícil a la fecha intentar reconstituir los derechos de propiedad,
sin que queden intereses afectados por la existencia de muchos actores
de esta situación. El Estado chileno ha querido solucionar este
problema, pero no ha sido fácil ni posible. Las posturas se han ido
radicalizando con el paso de los años. Los diferentes gobiernos han
prometido soluciones, pero nunca se han concretado de manera que los
involucrados queden satisfechos y concluya una situación que ahora es
altamente preocupante para el gobierno de la Presidenta Michelle
Bachelet. Desde hace mucho se habla que uno (son muchos) de los
principales problemas entre los pueblos originarios y el gobierno de
Chile fue la construcción de una central hidroeléctrica en el Alto
Bío-Bío. Esta central se ubica en la novena región y es una de las zonas
en litigio, ya que a decir de los mapuches, las tierras en compensación
no son de la misma calidad que las originales. A fines del año 1997 el
conflicto parecía que llegaba a su fin y las negociaciones entre el
estado podía dejar conformes a todas las partes.

La paz aparente

Se iniciaba un período aparentemente de paz. Recordemos que el año 1997
Chile estaba en plena dictadura de Augusto Pinochet, razón por la cual
se ejercía además una férrea vigilancia de las actividades de los
mapuches. La situación con distintos bemoles no ha cambiado mucho; todos
los gobiernos han tenido esta espada de Damocles en sus períodos, no
solo Pinochet, también Aylwin, Frei, Lagos y ahora la presidenta
Bachelet, quienes han debido afrontar este foco de conflicto, pero sin
lograr acuerdo entre las partes. Dos grandes organizaciones mapuches son
las voceras, el Consejo de Todas las Tierras y la Coordinadora de las
Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco; son también, las que indican
que en adelante habrá más acciones. Intentar explicar las razones,
causas y consecuencias de este problema no es sencillo, es fácil cometer
errores de omisión de factores reales de esta situación, con el
consiguiente daño a la realidad existente. Ha existido un proceso
cíclico de toma de terrenos, desalojos, atentados, muertes, marchas,
negociaciones con la Conadi, (Corporación Nacional de Desarrollo
Indígena), y compra de algunos de los terrenos tomados a través del
Fondo de Aguas y Tierras de que dispone la Corporación para efectos de,
precisamente, adquirir terrenos en conflicto y que se consideran
ancestralmente como tierras indígenas. Suma de fricciones, que dejan
heridas difíciles de cerrar.

¿Quienes forman la escena de conflicto?

La Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco, que agrupa a 160 comunidades que
reclaman tierras, identidad y cultura. Sus miembros, que en sus orígenes
estaban ligados a la religión evangélica, ahora rechazan cualquier
intento de occidentalización; es por ello que no se identifican con
partidos políticos ni con iglesias. Son los que más respeto demuestran
por su cultura, sus costumbres y tradiciones. Durante años su líder fue
Víctor Ancalaf, quien era conocido por la férrea resistencia que
presentaba ante cualquier intento de detención. La Coordinadora
actualmente está dirigida por sus miembros más jóvenes, quienes, en su
mayoría, salieron a estudiar fuera de sus comunidades y que ahora han
regresado para luchar por lograr su reconocimiento como pueblo.

Otra agrupación es la que está bajo el nombre de Consejo de Todas las
Tierras. Está dirigido por el werkén Aukán Huilcamán. Esta organización
proviene de una división del Ad Mapu, la principal organización mapuche
de la década de los 80, fuertemente ligada al Partido Comunista.
Fue la organización más reaccionaria ante el conflicto, amenazaron
incluso con la vía armada, y postulaban que los mapuches debían ser
reconocidos como pueblo, vale decir, como un grupo humano con identidad,
cultura, idioma, religión y ciencias propias. Podemos agregar que en
estos y otros casos, los mapuches han ido progresando en sus estudios,
existiendo un gran número de profesionales entre sus integrantes.

El tercer involucrado es el segmento de las empresas que mantienen
conflictos con las comunidades mapuches, destacan Forestal Mininco y
Forestal Arauco. La Forestal Mininco es una empresa filial del Complejo
Empresarial CMPC, el que posee más de 574 mil hectáreas de terrenos
forestales. De ellas más de 391 mil son de plantaciones de propiedad de
Forestal Mininco, focalizadas principalmente entre la VI y IX regiones.

La Forestal Arauco, en tanto, es empresa filial de la Celulosa Arauco y
Constitución S.A.. De acuerdo a sus propias cifras, en 1999, la empresa
era propietaria de un tercio de las plantaciones existentes en el país,
poseen 807.202 hectáreas de predios, de ellas 527.419 son plantaciones
de pino y eucaliptos; 127.579 hectáreas corresponden a bosque nativo y
las 152 restantes a terrenos de protección, por forestar y destinados a
otros usos. Ante esta situación advertiremos que la solución no es
sencilla. Hay muchos actores, números e intereses, lo que hace que
pensar que una solución definitiva, es imposible. Así las cosas le
preguntamos al analista político Daniel Marchant hacia donde apunta
entonces el término de este conflicto ancestral.

Historia de siglos.

En los últimos días el pueblo Mapuche está en la mira debido a los
continuos enfrentamientos que comuneros mantienen con Carabineros
(Policía uniformada) en el sur. Más allá de estos hechos se oculta una
larga historia de reivindicaciones.
Hagamos un poco de historia para una mejor comprensión. Antes de la
llegada de los españoles a América, los Mapuches se ubicaban entre los
ríos Biobío y Toltén; y después de un largo conflicto, llamado Guerra de
Arauco, la Corona hispana reconoció en 1641 la frontera en el primero de
esos cursos de agua. Se dice que son mapuches todos los individuos que
forman distintos grupos, pero que corresponden a la misma etnia. Son los
Pikunches, Williches, Lelfunches, Lafkenche y Pehuenches.

La "Pacificación de la Araucanía"

Con la independencia (1810) se presentan más problemas para los pueblos
mapuches. Luego, en la segunda mitad del siglo XIX, el Estado de Chile
idea un plan de expansión estatal sobre estos territorios. El Ejército
utilizó diferentes estrategias para hacerse de los terrenos, este
proceso se denominó "Pacificación de La Araucanía". Finalmente, el
pueblo originario fue sometido militarmente en 1883.
En 1866, el Congreso crea una "Comisión Radicadora", para separar las
tierras indígenas. Este proceso facilitó la ocupación ilegal de
particulares de los predios. Sólo quedaron en posesión mapuche 500 mil
hectáreas, una pequeña porción de las tierras que originalmente tenían.
En los años siguientes, y a través de una serie de reparticiones, los
mapuches logran recuperar parte de sus tierras. La reforma agraria de
Eduardo Frei Montalva y su profundización durante la presidencia de
Salvador Allende devuelven más de 80 mil hectáreas.

Sin embargo, durante la dictadura de Augusto Pinochet, los mapuches
sufrieron un nuevo golpe, pues el régimen de facto terminó con la
propiedad colectiva y desintegró una de las bases de su cultura.
Con el retorno a la democracia y la creación de la Corporación Nacional
de Desarrollo Indígena (Conadi) comienza un nuevo período de
reparaciones, devolviendo miles de hectáreas a sus comunidades originales.

Devolución de tierras

Entre 1994 y 2009 se entregaron más de 667.000 hectáreas a más de 11 mil
familias. Sin embargo, uno de los mayores reclamos de las comunidades se
debe a la calidad y productividad de las tierras. Ellos reclaman que
gran cantidad de estos terrenos no les permite subsistir de acuerdo a su
cultura. Otra de sus demandas es el reconocimiento por parte del Estado
a su calidad de pueblo indígena. Con esa reforma constitucional los
mapuches tendrían uno de los instrumentos jurídicos internacionales más
importantes sobre reconocimiento de derechos y protección de los pueblos
originarios. El período de consulta para este cambio en la legislación
se inició en abril de 2009.

Veinte comunidades mapuches encabezan las ocupaciones de trece
propiedades en las regiones del Bío-Bío, Araucanía y Los Lagos. Estos
grupos reivindican como propias 15.302 hectáreas. De los 13 predios,
siete pertenecen a empresas forestales, dos al fisco y los restantes a
agricultores.

Como corolario de esta génesis, solo nos resta apuntar que tal como
están dadas las cosas, la solución pareciera muy compleja, por no decir
imposible. Los particulares y/o empresas argumentan que desde hace mucho
son los propietarios legales, ya que según consta en los títulos de
propiedad, cumplieron cabalmente con las normas, pagaron los impuestos y
realizaron las inscripciones legales en el Conservador de Bienes Raíces,
que es el ente que regula la propiedad de terrenos en Chile. Por otro
lado los comuneros mapuches que argumentan que la historia les dice que
ellos fueron dueños a quienes se les quitaron las tierras, por lo que lo
que corresponde ahora es la restitución de esos terrenos. Un dato que
refleja la magnitud del problema, es que en Chile según el último censo
de población, la cantidad de Mapuches es cercana al millón de personas.
La solución no está a poca distancia.
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